La elefanta que no sabía que era una elefanta de Laurel Braitman

La elefanta que no sabía que era una elefanta de Laurel BraitmanLa elefanta que no sabía que era una elefanta de Laurel Braitman
Editorial Indicios Fecha de publicación 2015
Páginas: 416
Formato: Paperback
Obtenido en: Distribuidor, Editorial
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Recibí este libro de manera gratuita a cambio de una reseña honesta. Esto no afecta mi opinión o el contenido de mi reseña. five-stars

Laurel Braitman siempre ha estado interesada por los animales, especialmente durante sus estudios de biología y durante su doctorado. Pero el que verdaderamente le enseñó algo nuevo sobre conducta animal fue su perro Oliver que intentaba morder moscas que sólo él veía, que tenía una ansiedad enfermiza por quedarse solo hasta llegar a cometer lo que pareció un intento de suicidio. Mientras estudiaba e investigaba para intentar ayudar a su perro, comenzó a darse cuenta de que los animales pueden tener problemas mentales muy similares a los humanos. Como historiadora de la ciencia que es, Braitman comenzó a investigar todo lo que se ha escrito sobre conducta animal en todo tipo de especies. Desde una elefanta criada por humanos que no se sentía elefanta hasta loros que se quitan las plumas por estrés pasando por delfines que preferían morir antes que vivir en una piscina. La conclusión de este apasionante libro es que analizando las conductas y locuras de los animales, muchas de ellas por culpa humana, no solo podemos entenderlos mejor a ellos sino también a nosotros mismos como especie.

Este libro no me atrapó por su bonita portada, aunque sí me gusta. No me atrapó por su título intrigante, aunque sí fue lo que llamó mi atención al inicio. Lo que realmente me atrapó de este libro, lo que me animó a leerlo y a quedarme enganchada en sus páginas fue la historia de Oliver, ese perro incomprendido, esa mascota a la que tanto amaba Laurel Braitman y a la que no sabía cómo ayudar. 

Es la primera vez que leo un libro donde se hable de la conducta animal con un sólido fundamente científico, pero que a la vez sea muy fluido en su narración como para llegar a todas las personas que se animen a leerlo. La elefanta que no sabía que era una elefanta nos cuenta un montón de historias, variadas, tristes, de esas que aveces uno no puede creer, de cómo a través de la historia se ha estudiado el comportamiento animal, qué ha orillado a muchos científicos a establecer teorías sobre su conducta y cómo todo ello a permitido que se avance también en cuestiones de psicología humana. 

A lo largo de la historia se ve mezclado todo lo referente a conducta animal, con historias de animales “famosos” o que en su momento lo fueron y han quedado opacados por los años, y por supuesto, con los motivos que llevaron a la autora a empezar a investigar este tema tan interesante: Oliver. O mejor dicho, el incomprensible comportamiento que presentaba él cuando ellos se iban. Todo esto me hacía pensar en mis perritas, en el comportamiento que ellas presentan y sí, me atrevo a decirles que por momentos me daba miedo pensar que les sucediera cosas parecidas. Y es que hay enfermedades que las achacamos a humanos solamente, como el alzheimer, pero vaya que no, que resulta que también los perros la pueden sufrir y que si bien no tiene los mismos orígenes que en los humanos, pues al final no importa porque también se presenta. 

La elefanta que no sabía que era una elefanta es un libro que ha sobrepasado mis límites, me ha hecho pensar en muchas cosas respecto a mis mascotas, principalmente porque ambas fueron adoptadas y una en especial estuvo en situación de calle; me ha hecho comprender mejor lo que deben sentir cuando no estamos o las maneras en que a veces buscan llamar nuestra atención. Pero, sobre todo, me ha abierto un panorama inmenso a las cuestiones de conducta animal y como bióloga que soy, me ha encantado reconectar con un área que no he explorado, como lo es la etología. 

Si son amantes de los animales o si tienen a un mascotijo en casa, este libro les será de mucha utilidad para entender mejor a sus mascotas. Parece un libro denso pero les aseguro que la narración es muy fluida y que vale mucho la pena leerlo. 

five-stars
Elii Vela

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