Quantic Love de Sonia Fernández-Vidal

Quantic Love de Sonia Fernández-Vidal
También de este autor: La puerta de los tres cerrojos
Editorial Océano Travesía Fecha de publicación 2014
Páginas: 244
Formato: Paperback
Obtenido en: Editorial
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Recibí este libro de manera gratuita a cambio de una reseña honesta. Esto no afecta mi opinión o el contenido de mi reseña. three-stars

¿Qué tiene que ver el amor con la física cuántica?
¿Puede una joven enamorada desentrañar los misterios de su corazón mientras se adentra en los enigmas del universo?

Una novela juvenil que nos atrapa por la combinación de romance y divulgación científica. La protagonista es Laila Fortuny, una chica que acaba de concluir el bachillerato y desea continuar con sus estudios. Sin embargo, sus padres se han quedado sin trabajo, lo cual la obliga a conseguir un empleo como mesera en el restaurante del Centro Europeo de Investigación Nuclear. Allí conoce a Brian, un estudiante de doctorado que ha trabajado en Los Álamos, Nuevo México, donde se fraguan proyectos militares. Su nuevo amigo se ofrece a enseñarle las instalaciones mientras le explica los secretos de la física cuántica. Ella queda fascinada por el joven científico que parece inmune a sus encantos. Mientras sirve comida diariamente a cientos de investigadores, Laila espera el primer beso, en el verano más emocionante de su vida en el que descubrirá que la ciencia puede ser sexy y que el amor es la energía más poderosa del universo.

Ya les había dicho que me encantó leer La Puerta de los Tres Cerrojos, pero ahora que he leído Quantic Love, la verdad es que no me quedado impresionada en absoluto… 

Como nos cuenta la sinopsis, Laila ha ido a trabajar al CERN ese verano, para poder ayudarse con los gastos de la universidad. Mientras está en ese centro tan prestigioso, tiene la oportunidad de conocer cómo es la vida de los frikis que laboran ahí, la verdad es que mucho de lo que se cuenta me ha parecido bastante estereotipado, pero bueno… Ahí también conocerá a dos chicos “GUAPÍSIMOS”, aunque cada uno a su manera, los dos tienen cuerpos espectaculares. Y los dos están interesados en ella (es que ella tiene un magnetismo animal…), así que mientras aprende cosas sobre la física cuántica, intentará hacernos creer que se ha enamorado. 

Ouch! ¿Puse el dedo en la llaga? Pues déjenme les cuento por qué no me ha terminado de gustar. 

Yo venía con una buena impresión de un libro de la autora. Pero ahora que lo analizo bien, me he dado cuenta que en La puerta de los tres cerrojos, nos encontramos con una novela atrevida, con ciencia bien explicada y dimensionada dentro de la historia y al final, un libro más enfocado a un público de… ¿qué les gusta? Unos 8 años en adelante, quizá (?). Por el contrario, Quantic Love es una historia que se dirige a un público más adulto e intenta mantener su toque de divulgación de la ciencia mientras entrelaza romance y amistad. Yo creo que fracasa bastante en el departamento de romance…

A mí los triángulos amorosos no me gustan, porque generalmente las protagonistas se quedan con el chico que me cae mal, aunque aquí no tenía claro con quién quería que se quedara, definitivamente hubiera preferido que estuviera sola o con el otro, el que queda vagando, aunque no hubiera sido mi principal elección.

Como todo está narrado por Laila, que por fortuna no es una protagonista de esas tontas, la novela se vuelve amena, hasta cierto punto. Hubo momentos en que dejé la lectura porque me estaba cansando de tanto leer estupideces de ella. Sobre todo cuando se pone a llorar por sus amores… Que sé lo dramático que puede ser el amor a su edad, pero vamos, que no había ni una pizca de profundidad en sus lágrimas y que se lo creyera su abuelita, porque yo… pues no.

Entonces, ¿la narración no es el problema? Pues no tanto, aunque he de decir que muchos de los datos y anécdotas me parecieron maravillosas, bastante información sobre física cuántica se me hizo metida a trancazos, y sentí que al haber intentado meter por la fuerza todo ello, se les olvidó que los personajes deben ser todo, menos planos.

De Laila sabemos bastante, porque estamos dentro de su cabeza y aún así, no me terminaba de enganchar. Pero cuando me dijo que se había enamorado, de verdad que me eché a reír, porque no se lo podía creer. ¿Cuánto tiempo llevaba en el CERN? Ni idea. ¿Cuánto tiempo hacía que conocía a  su amorcito? Ni idea. Pero como el tiempo es relativo, ¡¡¡qué más da!!! Sin embargo, yo no comprendía por qué se había enamorado de ese cuate. Todavía el otro daba más para gustar y conocerlo un poco, superficialón, no lo negaré pero por lo menos, sabía algo de él. En cambio el tipejo con el que se queda… 

De los demás científicos no puedo decir mucho, porque había una gran variedad y honestamente,  sentí que algunas veces ciertas ideas sobre ellos no terminaban de cuajar, eso sin contar que algunas me parecieron también forzadas… 

Lo dicho, los personajes son planos y disculpen que no les cuente mucho pero no quiero arruinar la novela para nadie. Creo que como recurso de divulgación científica es bastante bueno, que no excelente. Pero como novela de romance juvenil, no sólo está llena de tópicos, está más plana que la mesa de mi cocina. 

En resumen: ¿qué tiene que ver el amor con la física cuántica? No sé. ¿Puede una joven enamorada desentrañar los misterios de su corazón mientras se adentra en los enigmas del universo? Parece que sí. ¿La novela resuelve la ecuación del amor? ¡A jijos! ¿y esa cuál es? ¿Deben leer Quantic Love? Si van sin grandes expectativas y por pasar un buen rato leyendo frikadas, sí. Pero si buscan amor-amor-amor o ciencia-ciencia-ciencia, mejor no.

three-stars
Elii Vela

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